-->

domingo, 30 de octubre de 2011

De la fiesta a la furia

Era la fiesta que tanto esperaban en Desamparados. Fue fiesta, pero también tuvo ese capítulo de violencia que nadie quiere vivir ni protagonizar. La peor parte se la llevó el flamante estadio del Bicentenario que lejos de ser el escenario de un clásico apasionante, terminó con todos los sanitarios de la Popular Sur destrozados y arrasados por los hinchas de Independiente Rivadavia que a lo largo de todo el partido se ocuparon de marcar presencia con cánticos y todo su arsenal.

Temprano, demasiado temprano, en la llegada misma de los jugadores de Independiente, los hinchas de Sportivo quisieron hacerse ver con algunas piedras. Luego, en el mismo comienzo del partido, en la Popular Norte los propios hinchas de Desamparados empezaron a dirimir una interna a puro golpe que luego se terminó y dio paso al delirio por los goles y el triunfo ante La Lepra. En el otro costado, los hinchas de Independiente se cruzaron con la policía exigiendo un ingreso más rápido. Luego, ya instalados en la Popular Sur, fueron levantando temperatura hasta llegar a destrozar todos los sanitarios de esa tribuna.

Lo peor, la cara más siniestra del clásico, se dio en el final. Es que en la salida de los hinchas mendocinos, se filtraron algunos simpatizantes de Sportivo que fueron a buscar el enfrentamiento cara a cara, pero la intervención policial abortó ese intento con gases y balas de goma frente al acceso principal del estadio. Las consecuencias de ese cruce entre hinchas sanjuaninos y policía, las sufrieron los colectivos que esperaban sobre ruta 40. Varios terminaron con sus vidrios rotos. Luego, desde la cúpula policial, se informó que no se registraron detenciones entre hinchas sanjuaninos ni tampoco mendocinos y que los incidentes se limitaron a esas escaramuzas que no adquirieron otras proporciones como para alarmarse. El clásico pasó por San Juan.

Empezó con fiesta y terminó en furia aunque sin el lamentable saldo de heridos y detenidos. Una postal que nadie quiere ver, pero que se repite.

Dillon, fiel a su manera
Ricardo Dillon, el DT de Independiente Rivadavia, vivió el partido, fiel a su manera. Tal como era costumbre cuando vestía el buzo de técnico de Desamparados. Cuando iban pocos minutos, el árbitro Germán Delfino lo expulsó a él y sus acompañantes por haber ingresado tarde. Ahí el Flaco se trasladó a uno de los palcos para observar el partido desde ahí. A los 30’, bajó a la platea Suroeste, y en el afán de querer ser escuchado por su ayudante de campo, cruzó algunas palabras con el banco de suplentes de Desamparados. Como es habitual en su forma de ser, se lo vio siempre alterado, dando indicaciones todo el tiempo, y siempre acompañado por cuatro custodios. En el entretiempo cruzó algunas palabras con Bonetto y el cordobés también fue suspendido. Tras la derrota, analizó como se dio el trámite del partido: “Cometimos errores propios y eso Desamparados lo aprovechó, el árbitro hizo todo lo posible para que pierda Independiente, eso no le quita mérito a Sportivo”. Era un clásico y Dillon lo vivió así: “Partidos como éste no se pueden regalar. El primer gol nos condicionó, porque a partir de ahí nos desconcertamos”. Su pasado por Sportivo hizo que se levantaran algunos rumores: “Escuché gente que dijo que perdimos, porque yo no quise ganar el partido, eso no tiene nada de cierto”. Con respecto al reconocimiento del hincha de Desamparados dijo: “Que la gente acá me reciba bien es mérito de lo que yo hice en este club, estoy agradecido. Pero no significa nada. Hay que saber dividir las cosas”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario